rllr en pelota
El béisbol sigue creciendo de manera arrolladora en cuanto a beneficios brutos. Para este 2011 se calcula que sólo el apéndice de MLB, Advance Media, que maneja a “MLB.com” producirá la friolera de UN BILLON de dólares. Advance Media fue creado en el año 2000 y permite que el fanático a nivel mundial se suscriba a trasmisiones, resúmenes de juegos y otros tipos de contenido. MLB se ha levantado para enfrentar la nueva competencia. Está capitalizando la Internet, los nuevos estadios y el surgimiento de cadenas deportivas regionales propiedad de los mismos equipos. A diferencia de la NFL, que básicamente percibe sus principales ingresos de las transmisiones por televisión a nivel nacional, los ingresos de los equipos de MLB se generan de manera predominante dentro de los mercados locales.
¿Lo podrán hacer conjuntos de mercados pequeños y medianos? ¡Se requiere de ganar para crecer económicamente! Mientras más exitoso es un equipo en el terreno de juego, mayor es el interés y apoyo de los fanáticos, mayores son los ratings, y mayor es el apoyo de los anunciantes o patrocinadores – lo que se traduce en mayores ingresos. Se presenta una situación interesante. Debo invertir para ganar juegos y crear más ingresos, pero ¿siempre deja esto beneficios? No. El rompecabezas es el siguiente: me arriesgo e invierto mucho para poder ganar. Si la inversión es tan alta que se hace difícil cubrirla con los buenos ingresos el equipo irremediablemente perderá dinero y deberá comenzar el desmonte de la nómina.
Mercados Grandes vs. Mercados Pequeños
Lo primero que se destaca son algunas reglas que permiten a los equipos de mercados pequeños competir a más bajo costo. Como sabemos, las reglas del sorteo (draft) permiten a los peores equipos ser los primeros en escoger al nuevo talento. El equipo que selecciona tiene derechos exclusivos sobre cualquier jugador que elija, y por consiguiente no tiene que competir (por lo menos en esta etapa) con conjuntos de mercados más grandes que están en condiciones, y desean pagar lo que fuera por tener al mejor nuevo talento aunque fuera por un período corto de su carrera.
Después de firmar sus primeros contratos, estos jugadores no pueden optar por el arbitraje durante tres años y por la agencia libre por seis años.
Debido a que los habitantes de las ciudades grandes tienen más cosas en que entretenerse o que hacer, una victoria talvez no genere el mismo entusiasmo que en Milwaukee, o Pittsburgh. De manera que aunque las victorias puedan generar más dinero en los mercados grandes que en los pequeños, el efecto puede no ser tan grande como creemos. Los intentos de limitar la ventaja de los mercados grandes tienen sus riesgos. El llamado “Revenue Sharing” (“Compartir Ingresos”), talvez la solución más popular al problema, a la vez que le da más dinero a los conjuntos de menores ingresos, también puede ser una retranca porque DESINCENTIVA a estos equipos a ganar. Dirían ellos, “como sé que voy a recibir mi tajada de todas maneras, pues no me preocupo mucho por mi desempeño.”
HENRY manifestó en el 2009 al diario “Boston Globe” que siete equipos “crónicamente incompetentes” recibieron más de UN BILLON de dólares en el Reparto de Ingresos y se preguntaba quién en su sano juicio, (aparte de los beneficiados), consideraba que era una buena idea. ¡Más claro de ahí. . . se daña! ¡Ni el agua!
DEL BAUL. . . El precio de las primeras boletas para ver juegos de béisbol era de 50 centavos. Eso se cobró en un partido de 1858 entre Nueva York y Brooklyn en el hipódromo “Fashion Race Course”. Este precio se puede considerar Premium ya que los dos equipos eran formidables. Una fuente señala que la primera vez que se pagó para asistir a un juego de béisbol fue en 1857. En los primeros veinte años del siglo 20 los precios promedios en Grandes Ligas eran: asientos de bleacher 25 centavos; grand stand 50 centavos; asientos de pabellón 75 centavos y palcos 1 dólar.
IMPACTO DEPORTIVO / CARLOS ALMANZAR
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