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Cada días es más frecuente encontrar las palabras "hometown discount" y el nombre Albert Pujols en la misma línea en los análisis que hace la prensa norteamericana acerca del futuro del gran inicialista de los Cardenales de San Luis.
Pujols, el mejor jugador del béisbol actualmente, tendrá la oportunidad de ser agente libre por primera vez en su carrera al final de la próxima temporada. El pelotero y San Luis iniciaron recientemente las conversaciones para discutir una extensión que mantendría al dominicano en el único club para el que ha jugado profesionalmente. Pujols no tiene ninguna razón para dejar que se incluya el término "descuento a la casa" en las negociaciones de su próximo contrato y seguramente su agente, Dan Lozano, se encargará de asegurarse de que eso no suceda.

La historia mundial de las relaciones entre patronos y obreros nos indica que el patrono nunca tendrá reparos en desechar al obrero cuando éste ya no cumpla con la cuota de producción que se espera del mismo. Y en las Grandes Ligas el asunto no es diferente y Pujols tiene a mano muchos ejemplos recientes. Barry Bonds, el líder jonronero de todos los tiempos en las ligas mayores, tuvo que retirarse porque ningún equipo le ofreció un empleo ni aún cuando el toletero se ofreció para jugar por el sueldo mínimo. Ni San Francisco, para el que Bonds bateó 586 jonrones y ganó cuatro premios Jugador Más Valioso en 15 temporadas, le ofreció una simple invitación a los entrenamientos primaverales.
Sammy Sosa, quien había pegado 609 jonrones en su carrera y venía de una temporada de 21 cuadrangulares y 92 impulsadas en 412 turnos, tuvo que retirarse por falta de ofertas en el 2008. Derek Jeter, uno de los grandes íconos en la gloriosa historia de los Yankees, tuvo que probar el trago amargo de no ser el amado "Capitán" de antaño cuando Nueva York jugó pelota dura antes de firmarlo por 3 años y $45 millones en diciembre pasado.
En un momento de las negociaciones, los dueños de los Yankees mandaron a Jeter a probar el mercado. Manny Ramírez, quien ha ganado más de $200 millones y ha pegado 555 jonrones en su carrera, tuvo que aceptar $2 millones para jugar con los Rays de Tampa Bay en el 2011. Vladimir Guerrero, un bateador de .320 y 436 jonrones, aún no tiene trabajo cuando faltan tres semanas para que abran los campos de entrenamientos.
Esas son solamente algunas de las razones por las que los atletas profesionales tienen que aprovechar al máximo las pocas oportunidades que tendrán en sus vidas de tener la sartén por el mango en sus negociaciones con los clubes. El turno de Pujols es ahora, no mañana, no en el 2020. Es más, si Pujols fuera cliente de Scott Boras, bajo ningún concepto existiría alguna posibilidad de que el pelotero pudiera firmar una extensión antes de tener la ventaja de ser agente libre. Ni durante los entrenamientos, ni durante la temporada ni en cualquier otra fecha antes que sea agente libre.
El asunto es simple. Como agente libre, un jugador obtiene la ventaja de vender su fuerza de trabajo y talento al mejor postor, lo que garantiza un aumento significativo de los beneficios por obtener debido a la dinámica de oferta y demanda.

Y solamente siendo agente libre el pelotero tendrá la oportunidad de escuchar diferentes ofertas y elevar la vara en años y dinero, de lo contrario se arriesga a ser pateado igual que los otros sin haber aprovechado adecuadamente la gran oportunidad que tiene.
ESPNDEPORTES.COM / ENRIQUE ROJAS
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